para lograr grandes cosas hay que exponerse
La estructura de la entrevista se divide en 4 bloques. Te invito a que la leas completa, te tomará tan solo 8 minutos.
Presentación
La comida y el cuerpo
Deporte y lesión
Montañas y legado
Nombre Completo: Reyna María Raymundo Bernabé
Fecha de nacimiento: 22 de agosto de 1993
Comida chapina favorita: El pepián
Bloque 1 – Presentación
Ana - Entendí que estuviste afuera muchos años en Estados Unidos, pero regresaste y te volviste a ir. ¿Cómo fue ese rollo?
Reyna - Soy de Huehuetenango y viví aquí hasta los 7 años. Estuve en Estados Unidos desde cuarto de primaria hasta la universidad. Allí tuve la oportunidad de viajar: hice un semestre en Puerto Rico y luego me trasladé a República Dominicana. Entre tanta cultura latina sentí el deseo de regresar a mi país. Sentí más presente el dicho "no soy de aquí, ni soy de allá". Al terminar la universidad (Administración de Empresas) decidí regresar a Guate.
Estuve aquí un tiempo y después me fui a El Salvador. En el 2019 inicié un recorrido por Latinoamérica, desde Costa Rica hasta Argentina, donde me sorprendió la pandemia. Regresé a Guatemala y me mudé a Antigua Guatemala. En enero 2027 cumpliré 6 años de vivir aquí.
No hay un día que me levante y me cuestione ¿qué estoy haciendo aquí? Amo este lugar. Antigua me pone muy emocional porque siento que es el lugar donde puedo encontrar todo y me facilita las visitas de mis amistades del extranjero.
Ana - ¿Crees que vivir acá y practicar este deporte de montaña ha facilitado la construcción de tu identidad como chapina, desde ese "no soy de aquí ni soy de allá"?
Reyna - Sí, ahora siento mucho más orgullo de ser latina. Mi pasado solo es parte de mi trayecto, pero no me define. Lo fascinante de correr es que te permite conocer más lugares. Yo no conocía el oriente, nunca había ido a Zacapa, Jalapa o Jutiapa. Todo esto me ha invitado a apreciar el montón de cosas que tenemos: naturaleza, cultura, comida. Ahora sí siento que estoy en casa.
Ana - ¿Quiénes conforman tu red de apoyo?
Reyna - A pesar de ser muy social, mi círculo es pequeño. Mi mejor amiga es de las personas que más apoyo me aporta. Ella es mi fan siempre y me hace sentir muy segura. Cuando pienso que las cosas van mal, ella me dice ¡dale, con todo!
Mi pareja también. Últimamente he dedicado mucho tiempo a entrenar y a veces me siento culpable, pero él nunca me ha hecho sentir que estoy descuidando nuestra relación. Este verano fuimos a Vértigo y pasé como tres horas después de meta hablando con todo el mundo, y él estaba allí esperando. Eso fue importante porque sé que tengo una pareja que, aunque no corra, va a estar allí.
En el deporte, Marcos Josué Serech, me acompañó en la Backyard de abril 2026. Mauricio Juárez es con quien entreno: con él podemos hablar de todo y las horas no se sienten. Hilom, con quien compartí 16 horas en UTX, y Michelle Hernández, que me ayudó cuando regresé de El Salvador.
Parte 2: La comida y el cuerpo
Ana - De tu blog, me pareció curiosa tu relación con la comida. Usualmente la gente habla de dejar de comer, pero no de los atracones. ¿Cuál es tu relación con la comida ahora?
Reyna - Tengo una relación muchísimo más sana. Hoy puedo comer una rodaja de pan blanco sin sentir pena, porque sé que para un pre-entreno me da energía rápida. Antes pensaba que no era saludable. En el pasado probé todas las dietas: ayuno intermitente, fui vegana por mucho tiempo, qué cosa no hice. Pero ahora tengo un balance. Hoy veo la comida como energía, no la categorizo entre buena o mala. Entiendo que todo está entrelazado: proteína, carbos y grasas. Y como también hago gimnasio, sé que si quiero aumentar masa muscular tengo que comer más.
Ana - En tu blog decías que sos una persona que se emociona mucho por un proyecto, pero llega un momento en que esa emoción se acaba. ¿Cómo esa situación es distinta a como hoy abordas el gimnasio y el correr?
Reyna - Siempre pensé que correr y el gimnasio eran para bajar de peso. Me enamoré del gimnasio, pero sabía que si quería resultados rápidos tenía que salir a correr. De hecho, empecé a correr más constante hace casi dos años porque cuando regresé a Guate me sentía subida de peso. Empecé en un club de running y allí tenían un reto para bajar de peso.
No me da vergüenza aceptarlo, porque gracias a eso aprendí. Todo lo que tú haces te lleva a algo. Hoy agradezco de donde vengo, caso contrario no estaría donde estoy.
Parte 3: El deporte y la lesión
Ana - ¿En qué trabajás?
Reyna - Trabajo en seguros médicos, pero si pudiera trabajar de correr sería genial.
Ana - ¿Cómo organizas tu semana de trabajo con deporte?
Reyna - Siempre he sido muy organizada. Aunque suene cliché, si algo de verdad te importa, vas a hacer tiempo. Hago gimnasio y tengo clases de cocina los sábados, así que puedo correr en la mañana antes del trabajo, en mi almuerzo o después. No tengo otras opciones. Me organizo dependiendo del entreno. Por ejemplo, entrené durante mi almuerzo para la carrera en Zacapa, para acostumbrarme al calor. No me dejo espacio para dudar. Trato de agendar todos mis entrenos de la semana: si es fondo, defino dónde y a qué hora. Evito tomar la decisión en esa misma mañana.
Ana - ¿Estás entrenando con un coach o sola?
Reyna - Ahora sola. En noviembre 2024 empecé a ir al running club aquí en Antigua. Era recreativo. Luego hablé con una chica que me contó que había personas que corrían en la montaña y me sorprendí. En marzo 2025 quise probar: participé en Volcano Race de RunGuate, 23K.
Entrenaba sola e iba con la mentalidad de terminar, no ganar. Ya en la carrera, ni sabía que iba en primer lugar hasta como en los últimos cinco kilómetros. Así seguí para mi segunda carrera, H2O de Ajlabal (3er lugar). Para la tercera, 42K de Ajlabal, me guio el coach del club, porque no tenía experiencia en maratones.
Este año decidí continuar por mi cuenta, porque estuve lesionada mucho tiempo por sobreentrenamiento. Me recuerdo que a veces ni podía acostarme bien porque estaba fatal físicamente, y aun así salía al día siguiente a entrenar. Tuve que reconocer mi cansancio y no entrenar, pero me apegaba tanto al plan que dejé de escucharme.
Ahora es distinto. Me pregunto cómo me siento y dependiendo de mi sentir, decido si entreno ligero o me exijo, pero nunca al punto de quemarme. Entrenar sin ninguna lesión, fatiga o sentirme agotada es la mayor ganancia para mí. Ahora me emociono por mi siguiente entreno. Hay que entrenar al punto que te quedes picada.
Ana - ¿Cómo has logrado esa lectura de tu propio cuerpo?
Reyna - Analizo mucho cómo me siento. Si siento una molestia me cuestiono ¿qué me está diciendo mi cuerpo? La pasé muy mal, me dolía mucho la ingle, pasé casi cuatro meses así. No quiero regresar a eso. Cuando algo me molesta, mejor me hago un poco para atrás. Ayer, en un entreno, bajando, me di un medio doblón y me empezó a doler las rodillas. La vieja Reina hubiera dicho "el dolor es temporal". Hoy digo "voy a caminar", porque no hay necesidad y debo llegar lista para la Backyard.
Creo que un entreno no define todo. Si siento algo incómodo, ajusto. Ahora soy mucho más flexible. Recuerdo que no fue una relación sana al inicio, porque estaba en zona dos y el coach me decía "no creo en la zona dos" o "¿por qué estás corriendo muy lento?". Me sentí tan mal porque yo genuinamente estaba cansada. Ahora nadie me cuestiona si estoy corriendo muy despacio o no.
Parte 4: Montañas y legado
Ana - ¿Cuál crees que es tu relación con la montaña, los volcanes y la sierras?
Reyna - Yo las amo. Aparte de viajar, el hiking siempre ha sido parte de las excursiones. Me encanta estar en la montaña. Cuando estoy corriendo allí nunca he tenido la necesidad de poner música. En las carreras nunca uso música porque estoy tan conectada con la naturaleza que me lleva a otro mundo. Así he notado que las carreras más desafiantes son las que tienen cambio de ritmos.
Ana - La impresión que tengo es que te estás yendo más hacia las montañas que volcanes. Las últimas carreras que has hecho son: Jumay Race (Jalapa), Reto de la Sierra (Zacapa), Vértigo, H2O (Sacatepéquez) y Ruta de los Cerros (Jutiapa). Además del ritmo, ¿qué te influye para apreciar este tipo de carrera?
Reyna - Siento que es muy desafiante. Este año me propuse salir de mi zona de confort. Eso quiere decir hacer esto, cambiar de ritmos, porque no es que me guste, los odio. Yo prefiero ir de un tirón para arriba y un tirón para abajo. Por lo mismo me dije: hay que probar cosas diferentes. Salir más hacia el oriente me sirve por el calor. Correr en calor es un desafío en específico. Decidí hacer lo que no me gusta para poder llegar a apreciarlo. Ahora tengo una mejor relación con este tipo de carreras.
Amo los volcanes, pero quiero conocer otros lugares. Zacapa fue muy bonito, a pesar de ser la carrera en la que más me afectó el calor, casi muero. A la misma vez me sentí tan bien porque pude dominar la ruta. Llega un momento en que tu mente te quiere traicionar y decís "no es para mí, esto está muy difícil". Eso sentí en el Reto de la Sierra. Y ahora tengo miedo de ir a la Grand Final en Zacapa, pero sé que es para mi bien.
Ana - ¿Tenes alguna aspiración profesional o solo queres disfrutar esta capacidad física?
Reyna - Si lo anhelo y voy por más. Si hoy me dicen "renuncia a tu trabajo y volvete atleta profesional de tiempo completo", ni lo pienso dos veces.
Ana - Me llama la atención que te moves mucho en la distancia de 21 kilómetros.
Reyna - Es que estoy participando en el ranking nacional de ASOTRAIL en la categoría de 21K. Si me preguntas cuál es mi distancia favorita, fijo son las ultras. Un 50 para mí es hermoso. Pero como venía lesionada, porque aumenté kilometraje muy rápido, ahorita estoy creando una base.
Ana - Más allá del formato Backyard, las ultras son la meta. ¿Alguna carrera en específico?
Reyna - Whistler en Canadá. Aunque las pocas que he hecho me fascinan.
Ana - Probablemente vas primer lugar en la categoría 21K de ASOTRAIL. ¿Te han dicho el premio?
Reyna - Parece que UTMB en Bariloche, Argentina, pero no está confirmado.
Ana - ¿Hay marcas en Guatemala que se te hayan acercado?
Reyna - No. De hecho, ASOTRAIL fue como la primera puerta. El año pasado fue mi año de prueba. Este año ya es más sólido. Ya que creé mi base y ya tengo un perfil para presentarme formalmente el otro año.
Ana - En tu blog interpreté que has aprendido a lidiar con el fracaso. ¿Cómo has lidiado con esa sensación?
Reyna - Creo que todas las cosas que te pasan en la vida son lecciones, información. Ya no lo tomo como fracaso, sino como información para saber cómo puedo ser mejor o qué debería cambiar. Obviamente tengo mis días de bajón, pero me tomo ese momento y luego reflexiono qué voy a tomar de esto.
Ana - ¿Y la comparación con otras atletas (mujeres)?
Reyna - Trato de no enfocarme en las otras personas y eso me ayuda en las carreras. Me enfoco en mi carrera, no voy estresándome de quién viene atrás o quién va adelante. Algunos me han dicho "deberías saber a cuánta distancia está la corredora más próxima", pero no. Enfocarme solo en mi carrera me ayuda muchísimo.
Ana - ¿Qué es enfocarte en tu propia carrera?
Reyna - Es como saber que estoy haciendo un buen trabajo. Tengo muchas reglas, por ejemplo, aquí no se camina. Hago un chequeo mental: ¿ya comiste?, ¿cómo vamos?, ¿estás empujando? Hay carreras que se ganan y te sentís bien porque ganaste. Pero hay carreras en donde no ganás y decís "fue muy buena". En Zacapa estuve alegre porque gané, pero no fue mi mejor trabajo. Hubo muchos momentos en los que pensé en no seguir.
Ana - ¿Qué hacés para no ser tu mayor verduga y ser autocompasiva?
Reyna - Honestamente sí soy un poco dura conmigo. Siempre ocupo el tiempo después de mi carrera para pensar qué no hice bien. Es más fácil ver lo que hice mal que lo que hice bien. No soy muy buena siendo compasiva conmigo, reconozco que lo tengo que practicar. Tal vez una cosa en la que me autocompadezco es cuando me caigo. Me suelo caer mucho. Me digo "it's okay, it's not a big deal". Evito decirme "ay, qué torpe". Y me recuerdo "todo está bien, todo está bien".
Ana - De tu primera carrera para hoy, ¿podes compartirme tres lecciones que te ha dejado el deporte?
Reyna - 1) Nunca subestimar una carrera. Ruta de los Cerros me dio esa lección. Yo dije "hay es un cerrito", y no lo es. Jumay es una pared. Ahora le tengo respeto a todo. 2) El ritmo sí es importante, pero no es todo. Tenés que saber cómo manejar tu energía, sino vas a crashear y la carrera te va a comer. Es un sentimiento horrible llegar a la meta sin energía. Siento que la montaña es muy mental. 3) Confiá en el proceso. Es muy cliché, pero creo que es muy fácil cuestionar si estás haciendo realmente las cosas bien.
Ana - Durante el plan de entrenamiento, ¿hay alguna forma en que trabajas la cabeza para cuando estés en un mal momento durante la carrera?
Reyna - Creo que tenes que exponerte a todos los escenarios terribles que puedan pasar. Toca correr bajo lluvia o sol. Parte de mi preparación para Jutiapa fue entrenar calor. Hice un entreno en El Paredón. La idea es saber un poco cómo vas a reaccionar en ese momento, porque cuando ocurre puede tomar mucho espacio mental que entras en pánico y te desenfocas de la carrera.
Ana - ¿Qué pensás del hecho que sos la única mujer titular en la Mundial Satelital Backyard 2026?
Reyna - Me emociona mucho. Estoy muy orgullosa. Podría ser un poco más humilde, pero no. Aunque sí siento un poco de presión, porque a veces me pongo a pensar ¿y si esas 24 horas en abril ocurrieron porque todo fue perfecto? Puede ser que estas primeras 12 horas no sean así, entonces ¿qué me garantiza que voy a llegar? Sí tengo miedo, pero me estoy exponiendo a entrenos que aportan a mi preparación. Yo quiero hacer lo mejor que pueda. Tengo claro que no quiero ser la mejor, sino que quiero abrir la puerta para que alguien pueda ser mejor que yo. Que alguien pueda creer que, si ella lo hizo, ¿por qué yo no? Le tengo mucho cariño a las mujeres en estos espacios, usualmente dominados por hombres.
Ana - Una chica del grupo T-rrex Crew Trail dijo: "lo que admiro de ella es que es demasiado humilde. Me gusta mucho su manera de apoyar a los demás y ser tan alegre". Qué chilero que esa sea la sensación que transmitas. ¿Hay algo adicional que quieras compartir?
Reyna - Muchas gracias. Sí, no importa cuál sea la meta, pero hacelo con el corazón. Cuando hacés las cosas con el corazón, una puerta se abre, de una manera u otra. Y otra cosa: en mi vida personal quiero llegar muy lejos, pero no quiero olvidar a las personas que me apoyaron desde el inicio. Quiero mantener esa humildad y reconocer que todos somos iguales.